DERRIBOS ARIAS
En la guía, en el listín
DERRIBOS ARIAS
En la guía, en el listín
“En la guía, en el listín”, publicado en 1983, quedará para siempre como un cuerpo extraño en la historia del pop español al que es difícil encontrar tanto precedentes como descendientes, un imperfecto y fascinante catálogo de las muchas caras que Derribos Arias podían enseñar. Su sonido combinaba tanto rock de intensidad eléctrica como proto hip-hop marciano o canciones envolventes y oscuras que simplemente resultan imposibles de etiquetar. Un álbum esencial.
Incluye notas interiores y reproducción del encarte original.
A finales de 1981, el grupo donostiarra La Banda sin Futuro ya se había transmutado en Derribos Arias. En principio era un dúo formado por Poch junto con Alejo Alberdi, dos caracteres en principio opuestos que se complementan hasta formar una pareja casi inseparable. Poch maneja la guitarra con muy particular soltura, técnica no muy depurada, pero imaginación desbordante. Alejo se pone manos a la obra con el sintetizador Korg MS 10 y una caja de ritmos Korg KR55, medios exiguos que garantizan su autosuficiencia y los conectan con lo más arriesgado del post punk. Ambos absorbían músicas de ayer y hoy de manera natural y original.
Los dos primeros singles de DDAA deslumbran a una crítica ávida de propuestas que situaran al pop nacional al lado del contemporáneo que iba llegando de fuera cada vez más en tiempo real. ‘Branquias bajo el agua’, tema estrella del primer single de Derribos Arias, arrasa en la lista de mejores canciones de 1982 votada por los oyentes de Diario Pop en la emisora Radio 3.
Con formación de cuarteto y un presupuesto más holgado que con los singles anteriores, encaran la grabación de su álbum en los prestigiosos estudios Kirios con Paco Trinidad como productor. La intensidad eléctrica de ‘Íntima decoración’ y ‘Crematorio’, esquinadas, angulares recreaciones de una clase de rock, el de la estirpe de The Velvet Underground o The Stooges, que carecía de antecedentes en nuestra tradición, son buenas muestras del sonido de la banda. Aberrar era la clave que Poch utilizaba para codificar su inefable método de trabajo, una libertad desacomplejada sin la cual no habría nacido ‘Lo que hay’, por ejemplo, prototipo de hip hop marciano más tarde reformulado como ‘Disco pocho’, demostración de su admirable falta de prejuicios y absoluto desprecio por las posibles aspiraciones comerciales del disco. Desgraciadamente, este álbum no tendría continuación…
“En la guía, en el listín”, publicado en 1983, quedará para siempre como un cuerpo extraño en la historia del pop español al que es difícil encontrar tanto precedentes como descendientes, un imperfecto y fascinante catálogo de las muchas caras que Derribos Arias podían enseñar, promesa incumplida de una carrera truncada antes de llegar a su plenitud.
Incluye notas interiores y reproducción del encarte original.
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“En la guía, en el listín”, publicado en 1983, quedará para siempre como un cuerpo extraño en la historia del pop español al que es difícil encontrar tanto precedentes como descendientes, un imperfecto y fascinante catálogo de las muchas caras que Derribos Arias podían enseñar. Su sonido combinaba tanto rock de intensidad eléctrica como proto hip-hop marciano o canciones envolventes y oscuras que simplemente resultan imposibles de etiquetar. Un álbum esencial.
Incluye notas interiores y reproducción del encarte original.
A finales de 1981, el grupo donostiarra La Banda sin Futuro ya se había transmutado en Derribos Arias. En principio era un dúo formado por Poch junto con Alejo Alberdi, dos caracteres en principio opuestos que se complementan hasta formar una pareja casi inseparable. Poch maneja la guitarra con muy particular soltura, técnica no muy depurada, pero imaginación desbordante. Alejo se pone manos a la obra con el sintetizador Korg MS 10 y una caja de ritmos Korg KR55, medios exiguos que garantizan su autosuficiencia y los conectan con lo más arriesgado del post punk. Ambos absorbían músicas de ayer y hoy de manera natural y original.
Los dos primeros singles de DDAA deslumbran a una crítica ávida de propuestas que situaran al pop nacional al lado del contemporáneo que iba llegando de fuera cada vez más en tiempo real. ‘Branquias bajo el agua’, tema estrella del primer single de Derribos Arias, arrasa en la lista de mejores canciones de 1982 votada por los oyentes de Diario Pop en la emisora Radio 3.
Con formación de cuarteto y un presupuesto más holgado que con los singles anteriores, encaran la grabación de su álbum en los prestigiosos estudios Kirios con Paco Trinidad como productor. La intensidad eléctrica de ‘Íntima decoración’ y ‘Crematorio’, esquinadas, angulares recreaciones de una clase de rock, el de la estirpe de The Velvet Underground o The Stooges, que carecía de antecedentes en nuestra tradición, son buenas muestras del sonido de la banda. Aberrar era la clave que Poch utilizaba para codificar su inefable método de trabajo, una libertad desacomplejada sin la cual no habría nacido ‘Lo que hay’, por ejemplo, prototipo de hip hop marciano más tarde reformulado como ‘Disco pocho’, demostración de su admirable falta de prejuicios y absoluto desprecio por las posibles aspiraciones comerciales del disco. Desgraciadamente, este álbum no tendría continuación…
“En la guía, en el listín”, publicado en 1983, quedará para siempre como un cuerpo extraño en la historia del pop español al que es difícil encontrar tanto precedentes como descendientes, un imperfecto y fascinante catálogo de las muchas caras que Derribos Arias podían enseñar, promesa incumplida de una carrera truncada antes de llegar a su plenitud.
Incluye notas interiores y reproducción del encarte original.
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En la guía, en el listín
“En la guía, en el listín”, publicado en 1983, quedará para siempre como un cuerpo extraño en la historia del pop español al que es difícil encontrar tanto precedentes como descendientes, un imperfecto y fascinante catálogo de las muchas caras que Derribos Arias podían enseñar. Su sonido combinaba tanto rock de intensidad eléctrica como proto hip-hop marciano o canciones envolventes y oscuras que simplemente resultan imposibles de etiquetar. Un álbum esencial.
Incluye notas interiores y reproducción del encarte original.
A finales de 1981, el grupo donostiarra La Banda sin Futuro ya se había transmutado en Derribos Arias. En principio era un dúo formado por Poch junto con Alejo Alberdi, dos caracteres en principio opuestos que se complementan hasta formar una pareja casi inseparable. Poch maneja la guitarra con muy particular soltura, técnica no muy depurada, pero imaginación desbordante. Alejo se pone manos a la obra con el sintetizador Korg MS 10 y una caja de ritmos Korg KR55, medios exiguos que garantizan su autosuficiencia y los conectan con lo más arriesgado del post punk. Ambos absorbían músicas de ayer y hoy de manera natural y original.
Los dos primeros singles de DDAA deslumbran a una crítica ávida de propuestas que situaran al pop nacional al lado del contemporáneo que iba llegando de fuera cada vez más en tiempo real. ‘Branquias bajo el agua’, tema estrella del primer single de Derribos Arias, arrasa en la lista de mejores canciones de 1982 votada por los oyentes de Diario Pop en la emisora Radio 3.
Con formación de cuarteto y un presupuesto más holgado que con los singles anteriores, encaran la grabación de su álbum en los prestigiosos estudios Kirios con Paco Trinidad como productor. La intensidad eléctrica de ‘Íntima decoración’ y ‘Crematorio’, esquinadas, angulares recreaciones de una clase de rock, el de la estirpe de The Velvet Underground o The Stooges, que carecía de antecedentes en nuestra tradición, son buenas muestras del sonido de la banda. Aberrar era la clave que Poch utilizaba para codificar su inefable método de trabajo, una libertad desacomplejada sin la cual no habría nacido ‘Lo que hay’, por ejemplo, prototipo de hip hop marciano más tarde reformulado como ‘Disco pocho’, demostración de su admirable falta de prejuicios y absoluto desprecio por las posibles aspiraciones comerciales del disco. Desgraciadamente, este álbum no tendría continuación…
“En la guía, en el listín”, publicado en 1983, quedará para siempre como un cuerpo extraño en la historia del pop español al que es difícil encontrar tanto precedentes como descendientes, un imperfecto y fascinante catálogo de las muchas caras que Derribos Arias podían enseñar, promesa incumplida de una carrera truncada antes de llegar a su plenitud.
Incluye notas interiores y reproducción del encarte original.
DERRIBOS ARIAS
En la guía, en el listín
“En la guía, en el listín”, publicado en 1983, quedará para siempre como un cuerpo extraño en la historia del pop español al que es difícil encontrar tanto precedentes como descendientes, un imperfecto y fascinante catálogo de las muchas caras que Derribos Arias podían enseñar. Su sonido combinaba tanto rock de intensidad eléctrica como proto hip-hop marciano o canciones envolventes y oscuras que simplemente resultan imposibles de etiquetar. Un álbum esencial.
Incluye notas interiores y reproducción del encarte original.
A finales de 1981, el grupo donostiarra La Banda sin Futuro ya se había transmutado en Derribos Arias. En principio era un dúo formado por Poch junto con Alejo Alberdi, dos caracteres en principio opuestos que se complementan hasta formar una pareja casi inseparable. Poch maneja la guitarra con muy particular soltura, técnica no muy depurada, pero imaginación desbordante. Alejo se pone manos a la obra con el sintetizador Korg MS 10 y una caja de ritmos Korg KR55, medios exiguos que garantizan su autosuficiencia y los conectan con lo más arriesgado del post punk. Ambos absorbían músicas de ayer y hoy de manera natural y original.
Los dos primeros singles de DDAA deslumbran a una crítica ávida de propuestas que situaran al pop nacional al lado del contemporáneo que iba llegando de fuera cada vez más en tiempo real. ‘Branquias bajo el agua’, tema estrella del primer single de Derribos Arias, arrasa en la lista de mejores canciones de 1982 votada por los oyentes de Diario Pop en la emisora Radio 3.
Con formación de cuarteto y un presupuesto más holgado que con los singles anteriores, encaran la grabación de su álbum en los prestigiosos estudios Kirios con Paco Trinidad como productor. La intensidad eléctrica de ‘Íntima decoración’ y ‘Crematorio’, esquinadas, angulares recreaciones de una clase de rock, el de la estirpe de The Velvet Underground o The Stooges, que carecía de antecedentes en nuestra tradición, son buenas muestras del sonido de la banda. Aberrar era la clave que Poch utilizaba para codificar su inefable método de trabajo, una libertad desacomplejada sin la cual no habría nacido ‘Lo que hay’, por ejemplo, prototipo de hip hop marciano más tarde reformulado como ‘Disco pocho’, demostración de su admirable falta de prejuicios y absoluto desprecio por las posibles aspiraciones comerciales del disco. Desgraciadamente, este álbum no tendría continuación…
“En la guía, en el listín”, publicado en 1983, quedará para siempre como un cuerpo extraño en la historia del pop español al que es difícil encontrar tanto precedentes como descendientes, un imperfecto y fascinante catálogo de las muchas caras que Derribos Arias podían enseñar, promesa incumplida de una carrera truncada antes de llegar a su plenitud.
Incluye notas interiores y reproducción del encarte original.





